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Illes Balears Film Commission

Las Illes Balears están situadas en la parte occidental del Mar Mediterráneo, en una posición casi equidistante de las costas meridionales francesas, las costas africanas y la isla de Cerdeña.

En su lado occidental, se haya más cercano a las costas españolas y es la Comunidad Autónoma más oriental.

El Archipiélago Balear esta constituido por cuatro islas principales: Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera; así como por 146 islas e islotes menores, destacando el conjunto formado por el Archipiélago de Cabrera, declarado Parque Nacional Marítimo Terrestre en 1986.

Las Baleares comprenden, en un territorio insular relativamente reducido de 5.014,00 Km2, una serie de realidades y paisajes muy diversos. Podemos asegurar que en ningún otro sitio de Europa existe una cantidad tan elevada de escenarios y localizaciones en proporción al territorio. A pesar de su cercanía con la Península y el continente europeo, apenas a media hora de vuelo, parece otro mundo; de pura cepa mediterránea, sorprendente y cautivador.

Las islas son un destino turístico clásico desde hace más de medio siglo, pero esto no significa que se trate de una oferta demasiado trillada o conocida. Su secreto radica en que ofrece un amplísimo abanico de propuestas que cubren todos los gustos, inquietudes y deseos del visitante. Su patrimonio monumental y paisajístico convierte a las Baleares en un mini-continente insular en sí mismo.

Baleares es la comunidad española del Mediterráneo con la línea costera más extensa. La silueta recortada de las islas surge de la mar ofreciendo 1.239,9 kilómetros de costa, con más de trescientas playas y calas, treinta y tres faros, altos acantilados, sesenta puertos comerciales, pesqueros y deportivos. En su litoral es posible encontrar todos los colores de la mar, calas recónditas de aguas turquesa o de azules teñidos de verde esmeralda por las praderas submarinas de Posidonia y largas playas de arenas blancas.

Tierra adentro, bosques de pinos y encinas, laderas escalonadas por muros de piedra, cientos de bancales que coronan olivares milenarios, montañas que se alzan sobre la mar y coronan los 1.443 metros, suaves colinas sembradas de cereales e higueras, barrancos prehistóricos, ciudadelas amuralladas, pueblos pintorescos, calles medievales, modernas avenidas, cuevas formidables que ocultan tesoros geológicos, fortalezas militares, iglesias, palacios, albuferas, lagunas, pantanos, carreteras y autopistas, pueblos de pescadores, arquitectura de vanguardia, una lista inagotable de paisajes y escenarios por descubrir. Las cuatro islas tienen su propia morfología geológica particular que a continuación describiremos.

Geografía y paisaje de Mallorca

Es la isla mayor de las Baleares, con una superficie de 3.640,16 Km2. Su forma se asemeja a un gran rombo, una de cuyas diagonales corre paralela a la longitud y la otra sigue la dirección de noreste a sureste, así sus cuatro esquinas casi corresponden a los cuatro puntos cardinales en este orden: Cabo Formentor orientado al Norte, el Cabo de Capdepera al Este, Cabo Salinas al Sur y el Cabo de Llebeig en la isla de Sa Dragonera hacia el Oeste. En lo que se refiere al paisaje, el aspecto de su parte noroeste es distinto al de su parte sur-oriental.

Al noroeste se encuentra la cadena montañosa denominada La Tramuntana, que discurre sin interrupción desde el Cap del Jueu en Andratx hasta el Cap de Formentor. Esta mini cordillera esta formada por varias montañas, algunas de ellas superan los mil metros de altitud, tales como el Galatzó, el Teix, Alfabía, L'Ofre, y otros, siendo el Puig Major su pico más alto con 1.443 metros. Es a partir del Massanella (1.352 m.) que la cordillera va perdiendo altura para terminar en una hilera de colinas de unos 600 metros de altitud en la estrecha y puntiaguda península de Cap Formentor que apunta hacia el noreste. En la parte suroeste de Mallorca, la Tramuntana va perdiéndose en sierras, más o menos separadas entre ellas, siendo la más considerable en la parte sur, la Sierra de Na Burguesa que discurre hasta cerca del borde de la Bahía de Palma. Entre los distintos pasos, a través de la cordillera de Tramuntana, se encuentran varios valles abiertos por un lado al mar como los de Andratx, Estellencs, Banyalbufar, Sóller y Pollensa y algunos completamente rodeados por montañas como el de Valldemossa, Orient, Lluc y otros más pequeños. La vegetación de esta parte de la isla corresponde al de bosque mediterráneo formado esencialmente por pinos y encinas. En sus valles, la actividad milenaria de los hombres y mujeres del campo ha transformado el paisaje en terrazas ganadas a las escarpadas laderas mediante la construcción de muros de piedra y en ellas predominan cultivos de olivos, naranjos, vides y almendros.

Completamente distinta de la zona de la sierra es la parte sureste de Mallorca, una uniforme llanura salpicada de pueblos de eminente carácter agrícola. Se extiende como un gigantesco mosaico de campos de cultivo y huertos donde se intercalan cereales, almendros, algarrobos, higueras, naranjos, olivos, vides, albaricoqueros y otros frutales. Sólo en seis puntos se elevan pequeñas montañas de entre las que destaca el Puig de Randa con 549 metros. En el noreste de Mallorca, se erige otra zona montañosa conocida por el nombre de Serres de Llevant, alcanzando los 520 m el Bec de Farrutx situado en el Macizo de Artà. Desde la cima de este pico se puede contemplar la gran Bahía de Alcudia que se extiende al Oeste, con kilométricas playas de arena y una extensa zona de humedales conocida por S'Albufera de Mallorca, considerada un parque natural en el que desaguan los principales torrentes de la gran planicie.

Además de las grandes diferencias que se observan entre la llanura y la parte montañosa de Mallorca, sus costas, con un perímetro de 554,7 kilómetros, muestran también fisonomías dispares. El litoral noreste presenta altos acantilados, que al igual que la sierra de Tramuntana que los respalda, son imponentes, con un gran contraste entre los extensos bosques que llegan a las orillas del mar y formaciones rocosas ciclópeas que se elevan vertiginosamente sobre el agua.

La costa correspondiente a la parte plana se adentra en el mar con rocas que demarcan numerosas calas arenosas y puertos naturales como Porto Colom, PortoCristo y Cala Figuera.

Al oeste de Cap Salines, punto más meridional de la isla, se extienden las amplias playas vírgenes de Es Cargoll, Es Carbó, Es Trenç y Arenal de Sa Rápita y, a partir de la Punta Plana junto al pequeño puerto de S'Estanyol, la costa se torna rocosa y se alza en una larga sucesión de altos acantilados calcáreos que alcanzan su máxima cota en el Cap Blanc. Este cabo que cierra por su extremo oriental a la Bahía de Palma y que junto a la antes mencionada Bahía de Alcúdia constituyen las dos ensenadas más extensas de la isla, provee la protección que desde la antigüedad ha sido utilizada por marinos y navegantes.

En el centro de la línea de costa de la Bahía de Palma se alza la capital de las islas: Palma de Mallorca. Vista desde el mar, destacan las siluetas de la catedral La Seu y del Palacio Real de La Almudaina, construcciones situadas sobre las antiguas murallas que se alzan sobre el mar junto a su gran puerto. Con 375.048 habitantes, lo que supone casi la mitad de la población permanente de la isla, Palma es una ciudad cosmopolita, donde el pasado y el presente se funden en armonía.

Al oeste de la ciudad, la costa se recorta en una profusión de calas, playas de arena y fondeaderos, así hasta llegar al extremo más occidental de Mallorca, Sa Punta Negra, junto al pequeño pueblo de Sant Elm, desde donde podemos contemplar la escarpada isla de Sa Dragonera separada de Mallorca por apenas media milla náutica.

Geografía y paisaje de Menorca

Las excepcionales condiciones medio ambientales de esta isla, unidas a un desarrollo socio-económico armonioso con el entorno, le han valido a Menorca ser declarada por la UNESCO en 1993, Reserva de la Biósfera.

Es la más oriental de las Baleares y del territorio español, situada en el centro de la cuenca occidental del Mediterráneo està limitada por las costas españolas, francesas, corsas, sardas y argelinas. La tierra más cercana se encuentra a 22,5 millas, desde el Cap des Freu en Mallorca hasta el Cap d' Artrutx en el suroeste de la isla. El punto más cercano en el continente europeo es Barcelona a 123 millas náuticas. Menorca tiene una extensión de 701,84 Km2 y es la segunda isla más grande del archipiélago. Su forma es alargada, recordando a la forma de un riñón o una judía. La mayor distancia que puede recorrerse, entre el Cabo de la Mola en la costa de Levante y el de Bajolí en el Poniente, es de 53 km. Menorca puede calificarse como un terreno generalmente llano ya que carece de grandes sierras y montes. Los puntos más elevados se ubican en el centro: El Toro (358m), S'Enclusa (276m) y Santa Águeda (260m). Geológicamente, la isla se divide en dos zonas bien diferenciadas; la de Tramuntana al norte y la de Es Migjorn al Sur, separadas por una línea imaginaria que sale del fondo del puerto de Mahón/Maó, siguiendo por la carretera general hacia Ciudadela/Ciutadella.

La parte norte de Menorca muestra toda una serie de bajas colinas, separadas por cortos y estrechos valles. Estos cerros se inician en el lado nordeste de la isla y se extienden hasta casi llegar a su extremo noroeste. Cinco kilómetros al norte del puerto de Mahón se extiende la Albufera des Grau, un gran humedal declarado Parque Natural, que cuenta con una interesante y variada fauna y flora. La parte sur esta formada por una planicie ligeramente inclinada hacia el sur, que ocupa el centro de la parte meridional de Menorca y está surcada por hondos barrancos formados por la acción del agua en su camino hacia la mar. Al recorrer la isla no se tarda en apreciar la gran variedad de paisajes que alberga; albuferas y amplias zonas húmedas, arenales, bosques, pequeños torrentes, suaves colinas y profundos barrancos son algunos de los tesoros naturales que podemos apreciar.

Las costas de Menorca son accidentadas, con acantilados y profundas cuevas marinas veteadas de calas y playas arenosas de increíble belleza. La costa norte presenta una configuración irregular y en ella se distinguen el Cap de Cavallería y el Cap de Favàritx, El faro del Cap de Fornells marca la entrada a la Bahía de Fornells donde un pequeño puerto pesquero del mismo nombre ofrece protección de todos los vientos menos los del norte. En el lado sur, la costa es muy regular y en ella sólo se halla un cabo notable, el Cap d'Artrutx. Los profundos barrancos y torrentes, en su desembocadura al mar, han creado numerosas calas de arena de una belleza excepcional. Muchas de ellas se mantienen prácticamente vírgenes como Cala En Turqueta, Cala Macarella, Cala Mitjana, entre otras. Entre las playas del sur destaca la de Son Bou con 2,5 kilómetros de longitud.

En el extremo oriental de la isla se haya la gran ensenada natural del Puerto de Mahón que se adentra en tierra más de seis kilómetros. Su configuración natural ofrece un refugio protegido a las naves, lo que implica que, desde el siglo III a. de C. y en el transcurso de la historia, sea utilizado como uno de los puertos más seguros del Mediterráneo. En su centro se hallan dos islas: la Isla del Rey, con construcciones del siglo XVIII que hasta hace unas décadas se utilizaban como hospital militar; y la Isla del Llatzaret o de la Quarentena, con un establecimiento sanitario construido en el año 1793. Al sur de la embocadura se encuentran los restos del Fort de Sant Felip, concebido para la defensa contra los turcos y base principal de las fuerzas inglesas durante el tiempo de la dominación británica de la isla. Al norte de la entrada al puerto se alza, sobre el promontorio de La Mola, la impresionante fortaleza de Isabel II construida entre 1815 y 1875. Hoy en día, el Puerto de Mahón cuenta con modernas instalaciones que brindan servicio al transporte de pasajeros en línea regular, cruceros turísticos, mercancías y embarcaciones deportivas.

Geografía y paisaje de Ibiza/Eivissa

De las Baleares, es la isla más cercana a la costa española; la distancia entre el Cap Llentrisca y el Cabo de la Nau en Denia es de 46,7 millas marinas. Tiene una superficie de 541,22 km2 y un contorno de costa de 210,1 km. Por su configuración, se puede considerar la màs redondeada de las Baleares pero su forma es la de un óvalo alargado que se extiende de noreste a suroeste con una longitud máxima de 40,7 km. y una anchura máxima de 20 km. Hacia el sur-este, Ibiza/Eivissa se adentra en el mar por la Punta de ses Portes. Se acerca a la isla de Formentera, a dos millas de distancia al sur, a través de una cadena de islotes cercanos en cuyo centro se encuentra el mayor de ellos, el Freu Gran.

En la pequeña península de la Punta de ses Portes se extienden las Salinas de Eivissa, explotadas desde la antigüedad. Hoy en día, tienen un valor excepcional para el ecosistema como generadoras de biodiversidad merced al uso y explotación de la sal con técnicas tradicionales. Dos magníficas playas de arena se extienden a ambos lados de la Punta de sa Torre de ses Portes, la des Cavallet al Este y la de Ses Salines al Suroeste.

El relieve de la isla es bastante accidentado y montañoso. Desde los 476 metros de altura de S'Atalaiassa, la cumbre de mayor altura de la isla, el paisaje se despliega hacia el noreste como un fantástico escenario natural, donde colinas y valles cultivados se suceden hasta el mar. En el norte de Ibiza/Eivissa se encuentra "Es Amunts", una gran área de interés natural formada por una pequeña cordillera de 12.000 ha. que se extiende desde Cap Nunó hasta Sant Joan Baptista. La zona montañosa, cubierta por bosques de pinos y sabinas junto a enebros, madroños y romeros, se funde con los acantilados de su accidentada costa.

En general, el contorno de la isla es de costas altas y escarpadas de configuración irregular lo que origina la formación de numerosas y abrigadas calas y bahías, alternando con bellísimas playas de arenas finas, la mayoría de ellas flanqueadas por bosques de pinos y sabinas. A consecuencia de la disposición de la costa en riberas rocosas, solamente cuenta con cuatro puertos, el de la ciudad de Eivissa y el de Sant Antoni en los que se desarrolla un intenso tráfico marítimo, y dos menores, el de Santa Eulalia y el Port de Sant Miquel, en realidad un óptimo fondeadero sin muelle donde antiguamente se varaban las barcas de pesca en la playa.

Geografía y paisaje de Formentera

Formada por dos bloques unidos por un istmo de tierras arenosas. Se encuentra a once millas del puerto de Eivissa. Las islas están separadas por una zona de islotes llamada Es Freus, de 3,7 millas, que cruzan diariamente multitud de barcos que unen los puertos de Eivissa y La Savina. Tiene una superficie de 82 Km2 y un perímetro de 69 km; la longitud máxima es de 19 km por 1,4 de ancho en su punto más estrecho y forma con los islotes de S'Espardell y S'Espalmador el municipio de Formentera.

Su morfología es muy singular; es casi en su totalidad llana, salvo por la meseta de "La Mola" que se alza a 192 metros sobre el nivel del mar donde se encuentra el Faro de Formentera, con un impresionante acantilado de 119 m. de altura. En el extremo más meridional de la isla y también de las Baleares se haya el "Cap de Barbería", área natural protegida,de interés por el gran número de aves marinas que anidan en sus acantilados.

Al norte, junto al Port de la Savina, se extienden dos lagunas salobres: el Estany des Peix y el Estany Pudent y las abandonadas salinas de Formentera que, junto a las salinas de Eivissa, gozan de protección como reserva natural por su gran interés fáunico y botánico. El extremo norte de la isla lo constituye una larga franja arenosa conocida como Punta des Trucadors. Una estrecha barra de arena sumergida la separa, por apenas 400 metros, de la isla de S'Espalmador que cuenta con un excelente fondeadero y dos hermosas playas. Más al norte, sobre la isla des Porcs se levanta el faro D'en Pou de 28 metros de altura, inaugurado en 1864 para facilitar la navegación nocturna por el canal de Es Freus.

La costa de Formentera resulta muy singular. Formada por acantilados con innumerables cuevas que, como consecuencia del carácter calizo del suelo, se han ido generando con cierta facilidad . Además de estos acantilados se encuentran numerosas playas de transparentes aguas azul turquesa que están consideradas como las mejores del Mediterráneo.